Soy Carlos Quiñones, un estudiante de Bachillerato de la Institución Educativa José Abelardo Quiñones, y mediante este blog busco expresar qué fue CAS en mi primer año de Bachillerato.
La dinámica en un inicio fue dividir a todos los 30 alumnos de Bachillerato IVº en 3 grupos, cada uno con un asesor establecido. En el 2018, el grupo al que fui asignado y yo logramos realizar tres actividades exitosas, a mi parecer; un número que quizá sea considerado algo bajo, aunque existen un par de razones del por qué.
Debido a una obstrucción en las tuberías de mi colegio y otras actividades programadas, tuvimos el infortunio de perder un considerable número de clases por un largo tiempo.
Una vez transcurrido dicho riesgo, volvimos a las clases regulares de Bachillerato, lo cual no nos sentó muy bien en un inicio: La transición del sistema de Educación Básica Regular al Programa del Diploma fue bastante fuerte; el adentrarnos a un curso como este, que consiste en la responsabilidad y empeño de los estudiantes sin mayor supervisión o indicaciones de un profesor no era algo de lo cual estábamos familiarizados, y a esto se le suma el adaptarse a las nuevas jornadas de estudio.
Por lo tanto, a partir de lo mencionado y como resumen previo se puede concluir que tuvimos un inicio bastante lento. Esto lo trataríamos de cambiar a partir de nuestro segundo proyecto, y si bien logramos una mejora frente al primero en preparación, otros problemas y complicaciones se presentaron. Por último, nuestro tercer y último proyecto del año fue organizado y liderado por los alumnos de Vº (Bachillerato, obviamente), pero nos incluyeron en este para asistir de toda manera posible. A continuación trataré de explicar mi experiencia en estas actividades de una manera un poco más detallada a manera de reflexiones.
La dinámica en un inicio fue dividir a todos los 30 alumnos de Bachillerato IVº en 3 grupos, cada uno con un asesor establecido. En el 2018, el grupo al que fui asignado y yo logramos realizar tres actividades exitosas, a mi parecer; un número que quizá sea considerado algo bajo, aunque existen un par de razones del por qué.
Debido a una obstrucción en las tuberías de mi colegio y otras actividades programadas, tuvimos el infortunio de perder un considerable número de clases por un largo tiempo.
Una vez transcurrido dicho riesgo, volvimos a las clases regulares de Bachillerato, lo cual no nos sentó muy bien en un inicio: La transición del sistema de Educación Básica Regular al Programa del Diploma fue bastante fuerte; el adentrarnos a un curso como este, que consiste en la responsabilidad y empeño de los estudiantes sin mayor supervisión o indicaciones de un profesor no era algo de lo cual estábamos familiarizados, y a esto se le suma el adaptarse a las nuevas jornadas de estudio.
Por lo tanto, a partir de lo mencionado y como resumen previo se puede concluir que tuvimos un inicio bastante lento. Esto lo trataríamos de cambiar a partir de nuestro segundo proyecto, y si bien logramos una mejora frente al primero en preparación, otros problemas y complicaciones se presentaron. Por último, nuestro tercer y último proyecto del año fue organizado y liderado por los alumnos de Vº (Bachillerato, obviamente), pero nos incluyeron en este para asistir de toda manera posible. A continuación trataré de explicar mi experiencia en estas actividades de una manera un poco más detallada a manera de reflexiones.
Mentes pequeñas, imaginación infinita
Este proyecto consistió en la visita al grado de inicial de nuestra Institución Educativa. Muchas ideas fueron planteadas frente a la propuesta, pero la que resultó finalista fue el dejarles usar su imaginación para crear sus propios títeres con diversos materiales. Después de varias clases y con una idea ya bastante sólida, nos adentramos algo nuevo para nosotros en cuanto a estos proyectos: Auto-sustentación. En un principio pensábamos que el dinero necesario para todos estos proyectos saldría de nuestros bolsillos, a lo que nuestro asesor nos mencionó que es una idea que ni se nos debería pasar por la cabeza, que debíamos plantear actividades dentro del proyecto en sí para poder desarrollarlo. Nuestras 10 cabezas acordaron la venta de productos dentro de la institución para obtener un capital, y fue aquí cuando otro nuevo proceso se nos fue introducido: Aliados y requerimiento de permisos. Resulta que, si deseábamos vender cualquier producto dentro de la I.E., necesitábamos obtener una serie de permisos de nuestro asesor, del Coordinador de CAS, y en este caso, de la dirección de la I.E. Una vez todas estas autoridades nos hayan dado el visto bueno, recién podíamos iniciar con esta pequeña actividad de ventas; de la cual conseguimos bastante capital para este y futuros proyectos.
¡Sorpresa, final de bimestre! Esto significaba todo un bimestre entero sin cumplir ningún proyecto. Nuestro asesor había estado advirtiéndonos ya por días que nos complicábamos demasiado con detalles y al final no lográbamos nada, pero no le escuchamos debidamente. Después de una semana de descanso volvimos a clases y recién caí en lo atrasados que estábamos; era suficiente. Insistía con mis compañeros en ponerlos las pilas y con la ayuda de mi asesor pusimos en marcha la actividad: Compramos los materiales, acordamos una fecha a la cual no podíamos ausentarnos y los salones que a cada pareja le tocaría.
Puedo afirmar que de entre todos, yo era el más asustado frente a la actividad: ¿Qué pasa si a los niños les parece aburrida la idea? ¿Cómo controlaremos a tantos niños a la vez? ¿En serio compramos suficientes materiales? ¿Cuánto tiempo deberíamos tardar en la actividad? Llegó poco después el gran día, y de la actividad obtuvimos un resultado claro: Fue un éxito que los niños adoraron. Según lo programado, llegamos a una hora prudente e ingresamos a las aulas donde nos encontramos con el gran alivio que las profesoras y auxiliares estarían ahí para asistirnos en todo momento. Les mencionamos a los niños para qué habíamos venido y desde entonces solo se escuchaban gritos de emoción; nos sentamos con todos a ayudarles a pegar las piezas que ellos escogían para sus títeres. Pasada una hora de arduo trabajo grupal y bastante tensión por parte mía nos tocaba despedirnos, a lo cual los pequeños respondieron con molestia e incluso llantos. Era claro que les hicimos pasar un buen rato, y nuestro asesor se encargó de elogiar nuestro trabajo alumno por alumno. Una lenta, pero gran bienvenida al curso de CAS.
¡Sorpresa, final de bimestre! Esto significaba todo un bimestre entero sin cumplir ningún proyecto. Nuestro asesor había estado advirtiéndonos ya por días que nos complicábamos demasiado con detalles y al final no lográbamos nada, pero no le escuchamos debidamente. Después de una semana de descanso volvimos a clases y recién caí en lo atrasados que estábamos; era suficiente. Insistía con mis compañeros en ponerlos las pilas y con la ayuda de mi asesor pusimos en marcha la actividad: Compramos los materiales, acordamos una fecha a la cual no podíamos ausentarnos y los salones que a cada pareja le tocaría.
Puedo afirmar que de entre todos, yo era el más asustado frente a la actividad: ¿Qué pasa si a los niños les parece aburrida la idea? ¿Cómo controlaremos a tantos niños a la vez? ¿En serio compramos suficientes materiales? ¿Cuánto tiempo deberíamos tardar en la actividad? Llegó poco después el gran día, y de la actividad obtuvimos un resultado claro: Fue un éxito que los niños adoraron. Según lo programado, llegamos a una hora prudente e ingresamos a las aulas donde nos encontramos con el gran alivio que las profesoras y auxiliares estarían ahí para asistirnos en todo momento. Les mencionamos a los niños para qué habíamos venido y desde entonces solo se escuchaban gritos de emoción; nos sentamos con todos a ayudarles a pegar las piezas que ellos escogían para sus títeres. Pasada una hora de arduo trabajo grupal y bastante tensión por parte mía nos tocaba despedirnos, a lo cual los pequeños respondieron con molestia e incluso llantos. Era claro que les hicimos pasar un buen rato, y nuestro asesor se encargó de elogiar nuestro trabajo alumno por alumno. Una lenta, pero gran bienvenida al curso de CAS.
Playas saludables, ambientes seguros
Debido a que en un bimestre y medio tan solo logramos la decepcionante meta de un solo proyecto, nuestro asesor tuvo que darnos una seria charla de orientación. Nos hizo ver nuestros puntos débiles y nos aconsejó ser más comprometidos a nuestra palabra y responsabilidad. En este proyecto, cada uno fue asignado un nuevo rol, lo cual no me gustó de primeras ya que a mí se me daba bien la redacción del documento, pero nuestro asesor nos explicó que cada uno de nosotros debe pasar por cada rol para aprender de todo. Por esta vez, me tocó ser el organizador / líder con una compañera mía, una gran responsabilidad. En muy poco nos pusimos de acuerdo con el próximo proyecto, siendo una idea que ya teníamos en mente e igualmente contábamos con opiniones de la experiencia: Organizar con todo el grado de IVº Bachillerato una visita a una playa y limpiar la misma.
Firmamos compromisos simbolizando que realmente nos esmeraríamos en elaborar este proyecto y en la siguiente sesión de CAS nuestro asesor nos ayudó a reunir a los 3 grupos para poder informarles de nuestra idea y quizá asignar unas cuantas pautas a quienes tenían dudas. Teniendo ya una fecha acordada, todos accedieron a lo que pensaron era una muy buena idea. Esta vez me impresionó muchísimo nuestra velocidad de coordinación.
Con la fecha ya a menos de una semana próxima, tan solo nos quedaba esperar y aclarar detalles menores. Hicimos un registro al área de contabilidad para comprobar que todo grupo haya colaborado lo solicitado y tratamos de discutir cómo los grupos habían de ser divididos a lo largo del área que limpiaríamos.
¿Pero qué es una gran experiencia sin dificultades de por medio? Resulta que gracias a una gran confusión en la oficina de actividades (aquella encargada de la gestión de las movilidades que nos llevarían a nuestro destino) se nos informó que nuestra salida no sería realizada ya que las movilidades estaban congestionadas en demandas. Genial, tuvimos que coordinar de nuevo nuestra fecha de partida.
Por fin, después de un tiempo llegó el esperado día por todos. Fuimos a un apartado del Circuito de Playas, área que procederíamos a limpiar. Debo decir que nos divertimos muchísimo: Desde el camino de ida, la actividad de limpieza en si y el camino de vuelta, todo fue grandioso por el hecho de estar con mis compañeros, conversando y riéndome mientras que limpiábamos todo lo que pudimos en el tiempo que nos quedamos. No hubo ningún percance mayor, ya que todo fue profundamente organizado y previsto hasta el mínimo detalle posible; si se rompía una bolsa o se perforaba un guante, teníamos repuestos de sobra. Fueron dos horas las cuales pasamos en la playa, dos horas que podría jurar que para mí pasaron en 30 minutos como máximo. En nuestra actividad logramos presenciar lo lamentable que son los usuarios de dicha playa al arrojar TANTA basura en cualquier lugar por simple flojera o desinterés. Por lo que hemos hablado parece estar confirmado que nuestro siguiente proyecto será también en grupo, a lo cual no me opongo viendo el buen rato que pasé en este.
Firmamos compromisos simbolizando que realmente nos esmeraríamos en elaborar este proyecto y en la siguiente sesión de CAS nuestro asesor nos ayudó a reunir a los 3 grupos para poder informarles de nuestra idea y quizá asignar unas cuantas pautas a quienes tenían dudas. Teniendo ya una fecha acordada, todos accedieron a lo que pensaron era una muy buena idea. Esta vez me impresionó muchísimo nuestra velocidad de coordinación.
Con la fecha ya a menos de una semana próxima, tan solo nos quedaba esperar y aclarar detalles menores. Hicimos un registro al área de contabilidad para comprobar que todo grupo haya colaborado lo solicitado y tratamos de discutir cómo los grupos habían de ser divididos a lo largo del área que limpiaríamos.
¿Pero qué es una gran experiencia sin dificultades de por medio? Resulta que gracias a una gran confusión en la oficina de actividades (aquella encargada de la gestión de las movilidades que nos llevarían a nuestro destino) se nos informó que nuestra salida no sería realizada ya que las movilidades estaban congestionadas en demandas. Genial, tuvimos que coordinar de nuevo nuestra fecha de partida.
Por fin, después de un tiempo llegó el esperado día por todos. Fuimos a un apartado del Circuito de Playas, área que procederíamos a limpiar. Debo decir que nos divertimos muchísimo: Desde el camino de ida, la actividad de limpieza en si y el camino de vuelta, todo fue grandioso por el hecho de estar con mis compañeros, conversando y riéndome mientras que limpiábamos todo lo que pudimos en el tiempo que nos quedamos. No hubo ningún percance mayor, ya que todo fue profundamente organizado y previsto hasta el mínimo detalle posible; si se rompía una bolsa o se perforaba un guante, teníamos repuestos de sobra. Fueron dos horas las cuales pasamos en la playa, dos horas que podría jurar que para mí pasaron en 30 minutos como máximo. En nuestra actividad logramos presenciar lo lamentable que son los usuarios de dicha playa al arrojar TANTA basura en cualquier lugar por simple flojera o desinterés. Por lo que hemos hablado parece estar confirmado que nuestro siguiente proyecto será también en grupo, a lo cual no me opongo viendo el buen rato que pasé en este.
Blanca Navidad
Cuarto bimestre. Nuestro asesor y coordinar CAS reunió a los 3 grupos de IVº en un solo salón para poder comunicarnos de esta actividad al parecer con bastante anticipación: Una visita a un colegio de bajos recursos. Nos mencionaron que el colegio donde se realizará la actividad ha recibido visitas de ya dos convocatorios nuestras pasadas del programa, así que plenamente con nosotros; además, que esta será una gigantesca actividad grupal ya que trabajaremos en conjunto con Vº. No cambio de fechas, no excusas. Al parecer con tanto tiempo para prepararnos, esta actividad será bastante completa y cargada, ya que mencionaron actuaciones, juegos, disfraces y... ¡un total cercano de 200 niños! No sabría que esperar, en estas épocas mayormente la gente se confía y es posible que eso pueda causar algún problema; de todas maneras, tenemos apoyo de la experiencia de anteriores convocatorias, algo que nunca está demás.
Con bastantes semanas transcurridas y la actividad bastante próxima a la fecha, teníamos la preocupación de que debido a la exhaustiva preparación de nuestra Velada Literaria, múltiples feriados, proceso de Olimpiadas y eventos de la I.E. no habíamos tenido la oportunidad de coordinar tanto como deseábamos. Pero aún quedaba un tiempo decente el cual invertimos mi grupo con ayuda de dos de nuestros asesores en tratar de coordinar precios y detalles para el día de la visita. Igualmente nos confirmaron la cantidad de niños a los cuales debemos encargarnos: 175. Sin duda si no nos ponemos las pilas, tendremos una mala experiencia.
Durante la semana restante nos informaron que Vº, en una actividad de ventas que acompañó nuestra Velada Literaria, obtuvo cerca de 1000 soles y que serían ellos quienes se encargarían de los regalos para los niños; nosotros, IVº, debíamos comprar la comida complementaria. Ya que estamos tan cerca de la fecha del proyecto, se nos solicitó a los alumnos el entregar una pequeña cantidad de dinero; dinero que luego cada grupo CAS debe encargarse de recuperar. Estando cerca de acabar el año escolar, la mayoría de profesores ya habían cerrado sus notas, pocas tareas se estaban asignando y en clases no hacíamos mucho. Nuestro coordinador aprovechó esta oportunidad y nos juntó a bastantes a envolver regalos, armar conos de regalo con la comida comprada y tener todo listo para simplemente ser transportado el día de la actividad. Nos divertimos bastante "produciendo" tanto en grupo mientras hacíamos bromas de ser una supuesta fábrica de regalos. Para el final del día, todos los regalos y conos estaban listos para ser incluso entregados.
El gran día llegó y con él una gran ola de caos: Debido a que bastantes compañeros olvidaron un permiso totalmente necesario para poder retirarnos de la I.E., nuestra salida se retrasó una hora. Dejando esto de lado, la actividad fue un gran éxito a pesar del tiempo perdido. Todos sin excepción alguna ni bien llegamos al colegio nos pusimos rápidamente a trabajar. Los encargados de las actuaciones estaban listos en nada, y quienes debían organizar los salones con los regalos y comida encontraron su salón en poco tiempo. A mí se me asignó el rol de verificar que ningún salón que estaba siendo completado con lo dicho le faltase algo; era como ser el encargado de los encargados. Me esforcé mucho corriendo de un lado para otro, preguntando a cada minuto si alguien necesitaba de algo y tratando de asegurarme que todo esté y se vea perfecto. Por las risas y gritos pude saber que las interpretaciones navideñas fueron de agrado, y una vez los niños ingresaron a sus aulas a recibir todos sus presentes, paseándome entre todas estas pude verificar de igual manera que estos niños habían pasado un día estupendo. Profesoras y padres nos agradecieron infinitamente en nuestra salida. También, casi al final del día, una asesora mía incluso se acercó a felicitarme por mi trabajo. Un gran día cuanto menos.
Con bastantes semanas transcurridas y la actividad bastante próxima a la fecha, teníamos la preocupación de que debido a la exhaustiva preparación de nuestra Velada Literaria, múltiples feriados, proceso de Olimpiadas y eventos de la I.E. no habíamos tenido la oportunidad de coordinar tanto como deseábamos. Pero aún quedaba un tiempo decente el cual invertimos mi grupo con ayuda de dos de nuestros asesores en tratar de coordinar precios y detalles para el día de la visita. Igualmente nos confirmaron la cantidad de niños a los cuales debemos encargarnos: 175. Sin duda si no nos ponemos las pilas, tendremos una mala experiencia.
Durante la semana restante nos informaron que Vº, en una actividad de ventas que acompañó nuestra Velada Literaria, obtuvo cerca de 1000 soles y que serían ellos quienes se encargarían de los regalos para los niños; nosotros, IVº, debíamos comprar la comida complementaria. Ya que estamos tan cerca de la fecha del proyecto, se nos solicitó a los alumnos el entregar una pequeña cantidad de dinero; dinero que luego cada grupo CAS debe encargarse de recuperar. Estando cerca de acabar el año escolar, la mayoría de profesores ya habían cerrado sus notas, pocas tareas se estaban asignando y en clases no hacíamos mucho. Nuestro coordinador aprovechó esta oportunidad y nos juntó a bastantes a envolver regalos, armar conos de regalo con la comida comprada y tener todo listo para simplemente ser transportado el día de la actividad. Nos divertimos bastante "produciendo" tanto en grupo mientras hacíamos bromas de ser una supuesta fábrica de regalos. Para el final del día, todos los regalos y conos estaban listos para ser incluso entregados.
El gran día llegó y con él una gran ola de caos: Debido a que bastantes compañeros olvidaron un permiso totalmente necesario para poder retirarnos de la I.E., nuestra salida se retrasó una hora. Dejando esto de lado, la actividad fue un gran éxito a pesar del tiempo perdido. Todos sin excepción alguna ni bien llegamos al colegio nos pusimos rápidamente a trabajar. Los encargados de las actuaciones estaban listos en nada, y quienes debían organizar los salones con los regalos y comida encontraron su salón en poco tiempo. A mí se me asignó el rol de verificar que ningún salón que estaba siendo completado con lo dicho le faltase algo; era como ser el encargado de los encargados. Me esforcé mucho corriendo de un lado para otro, preguntando a cada minuto si alguien necesitaba de algo y tratando de asegurarme que todo esté y se vea perfecto. Por las risas y gritos pude saber que las interpretaciones navideñas fueron de agrado, y una vez los niños ingresaron a sus aulas a recibir todos sus presentes, paseándome entre todas estas pude verificar de igual manera que estos niños habían pasado un día estupendo. Profesoras y padres nos agradecieron infinitamente en nuestra salida. También, casi al final del día, una asesora mía incluso se acercó a felicitarme por mi trabajo. Un gran día cuanto menos.








